Aunque parezca raro, que no se les castigue a pesar de haber hecho algo mal, al menos esto abre el camino para que Fernando Alonso llegue a Renault, ya que no serán sancionados De todas formas mañana saldrá un comunicado explicando las razones de no sancionar a Renault. El comunicado de la FIA es el siguiente:
"Se ha celebrado una reunión extraordinaria del Consejo Mundial del Motor en Mónaco el 6 de diciembre de 2007. El Consejo Mundial ha decidido que
Renault F1 no ha cumplido el articulo 151c del Código Internacional del Deporte, pero no ha impuesto ninguna sanción".
"
Las razones detalladas serán comunicadas el 7 de diciembre de 2007, y una transcripción de los procedimientos será publicada lo antes posible más tarde".
Fuente: f1aldia.com
Sonic Rivals II | Fuente: OcioJoven Por: Lleonard Pler | |
Más de lo mismo (pero mejor) en esta segunda parte de la mezcla de plataformas y carreras.
Sonic siempre ha sido un héroe muy rápido. Ya en sus primeros juegos, el factor velocidad tenía una importancia mucho mayor que en otros títulos plataformeros, y de hecho estar al borde de perder el control del personaje durante los loopings, rampas y rebotadores siempre fue uno de sus elementos distintivos. Por todo ello, no es de extrañar que muchas de las entregas ajenas a la saga principal sean de carreras: “Sonic Drift”, “Sonic R”, “Sonic Riders”, “Sonic Rivals”...
Si hace unos meses Sega prometía que dejaría reposar a Sonic durante un tiempo para no quemar la franquicia, hoy vemos que no se debía referir a los spin-offs y derivados, puesto que desde entonces se han lanzado o anunciado varios juegos del erizo azul para plataformas diversas. Uno de ellos es este “Sonic Rivals 2” para PSP, segunda parte de un juego lanzado el año pasado que mezclaba carreras con plataformas.
Jugabilidad
“Sonic Rivals 2” permanece fiel al desarrollo planteado por la primera entrega: carreras y plataformas en un entorno tridimensional, aunque con avance 2D. No hay tiempo para explorar el escenario, ya que el objetivo es llegar a la meta antes que el oponente, cogiendo a nuestro paso tantos anillos (rings) como podamos. Sólo si ganamos podremos avanzar a la siguiente fase. Al final de cada carrera, obtendremos una puntuación según cómo lo hayamos hecho en varios apartados. Se trata de un planteamiento mucho más arcade de lo habitual hoy en día. Es fácil empezar a jugar, puesto que el control y el desarrollo son tan simples como intuitivos, pero las complicaciones llegan si queremos superar nuestros propios récords.
En esta ocasión empezamos con ocho personajes desbloqueados desde el principio, y en el modo historia están emparejados en cuatro líneas argumentales. Esta organización es un poco extraña, ya que si, por ejemplo, seleccionamos a Sonic para jugar a su modo historia, en algunas carreras controlaremos a Tails, mientras que en los jefes podremos seleccionar a cuál de los dos queremos llevar.
Las carreras del primer “Sonic Rivals” requerían mucha memoria por nuestra parte, dado que cada nivel contaba con numerosos recorridos y atajos a los que sólo se podía llegar haciendo uso de rebotadores especiales (al pasar sobre ellos, había que pulsar en el momento correcto X para saltar o círculo para propulsarse hacia delante). Para esta segunda parte, se mantiene el diseño lleno de caminos y rutas de los escenarios, pero se ha optado por señalizar los rebotadores especiales con cierta antelación, de forma que ya no hará falta memorizar su posición exacta. Parece un añadido menor, pero en realidad es algo que se agradece enormemente, ya que por fin podremos pasarnos muchas fases en el primer intento, en lugar de tener que repetirlas una y otra vez al tomar rutas más largas por no haber tenido tiempo de usar un rebotador especial.
Por desgracia, echamos en falta nuevos power-ups (los objetos que encontraremos a lo largo del nivel y que, al activarlos, tendrán diversos efectos según el elemento y nuestra posición: congelar al enemigo, protegernos con una bola de fuego, dejar un anillo trampa...). Repiten los mismos que ya vimos en el primer “Sonic Rivals”: fuego, hielo, electro, viento y bomba, con idénticos efectos. Lo mismo ocurre con el movimiento especial de cada personaje (que podemos activar tras acumular suficientes rings), no ha habido cambio alguno.
Otro defecto de la primera entrega era su repetitiva mecánica. Esta secuela, pese a ser tan fiel al espíritu original, introduce un nuevo tipo de fases que rompen la monotonía. Son los llamados Duelos, enfrentamientos uno contra uno en un escenario más o menos amplio, con power-ups, teletransportes y otros elementos. El objetivo de estas batallas será golpear al enemigo cuando no le queden rings, y vencer 3 o 5 asaltos. Se tratan de combates sin mucha profundidad (sólo podemos atacar, contraatacar o usar los mismos power-ups que en el resto del juego; no hay combos de ningún tipo), pero sirven para tomarse un descanso de las carreras.
Una vez más, vuelven los jefazos al final de cada acto. Si bien en “Sonic Rivals” seguían la estela de los bosses de “Sonic Rush” (combates en 360º, con el enemigo principal en el centro), esta vez el desarrollo será más variado, con estrategias y patrones muy distintos. El nivel de dificultad es bajo, y sólo tendremos problemas intentando que el rival no destruya al jefazo antes que nosotros.
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Otra mejora con respecto a la primera parte son los cromos que podremos desbloquear y que esta vez no sólo servirán de mero adorno, sino que los recibiremos como recompensa a nuestros logros. Así, se nos invita a seguir jugando hasta superar todos los retos disponibles: conseguir X número de anillos, correr X kilómetros con un personaje, superar cada fase con la mejor puntuación, etc. Una forma simple pero efectiva de picarnos para que juguemos más y más. Como añadido, con algunos cromos desbloquearemos objetos de apoyo,
trajes y nuevos campeonatos.
Para alargar la vida útil del
juego, se han incluido diversos modos, como el multijugador para dos jugadores que, sin ser infraestructura (sólo podremos jugarlo ad hoc), al menos permite la opción “Compartir
Juego”, así que sólo necesitaremos un UMD para competir con otro amigo (lo cual siempre será más desafiante y divertido que jugar contra la máquina). Además, en el modo para un solo jugador, podremos repetir carreras y duelos individuales, participar en torneos prefijados e, incluso, recorrer los escenarios en la llamada “Partida libre”, durante la que no competiremos contra un rival, con la tranquilidad que esto supone. En la “Partida libre”, el objetivo es encontrar los 10 Chaos que hay escondidos a lo largo del nivel. De todos modos, el diseño de los escenarios se mantiene idéntico al que vemos durante una carrera, por lo que el
juego no acaba de cuajar en este modo, dado que los niveles no están pensados para la exploración.
Gráficos“Sonic Rivals” acertó al combinar un desarrollo 2D con entornos y personajes 3D. Esta secuela repite la fórmula y, de hecho, reutiliza el
motor gráfico original, si bien mejora sustancialmente la cantidad de polígonos y la calidad de las texturas. Los escenarios son ahora mucho más vistosos, con muchas más decoraciones tridimensionales y detalladas, e incluso ocasionales efectos de partículas. El resultado es un
juego vistoso y colorido, con escenarios vivos y que recuerdan a los Sonic de antaño. Las capturas no le hacen justicia: en movimiento, es un espectáculo.
La cámara siempre jugará a nuestro favor, situándose en una vista lateral del escenario y sólo permitiéndose algún giro o zoom para remarcar algún tramo espectacular, pero sin llegar a molestar nunca.
Música & SonidoLas canciones han mejorado con respecto a la primera parte. Muy animadas, siguen en la tónica de lo oído en los “Sonic Adventure” y “Sonic Heroes”:
guitarras, electrónica, todo muy machacón y acelerado, pero acorde con las carreras. De vez en cuando, nos encontraremos con alguna pista vocal francamente pegadiza. El doblaje sigue siendo en inglés, si bien esta vez las voces leerán todo el texto de los diálogos y no sólo palabras sueltas como en el original.
Como era de esperar, los efectos sonoros son los habituales en los
juegos de Sonic: al recoger o perder rings, al saltar, al usar un rebotador... siempre oiremos los sonidos clásicos.
Conclusión“Sonic Rivals 2” no se arriesga. Coge el mismo
motor de su predecesor, repite la misma mecánica, y tan sólo introduce unos cambios mínimos para mejorar la experiencia. Lo consigue, porque el
juego es ahora menos monótono e incita a seguir jugando. Estamos ante un título divertido desde el primer momento, sin duda, pero es demasiado corto y poco profundo. Por suerte, la opción de “Compartir
juego” nos facilitará competir contra amigos (y ahí reside uno de los principales factores de todo
juego competitivo). ¿Para cuándo un Sonic portátil y 100% plataformero que aproveche este
motor gráfico?.